La rutina en las actividades, no puede ser un elemento que garantice la buena ejecución de las tareas, a la experiencia le hace falta la seguridad.

En continuidad con los errores que nos plantea la docena sucia, hablaremos un poco de la Complacencia; la cual se define como: “Auto-realización acompañada de una pérdida de la conciencia del peligro.” Si una actividad se ha convertido en rutina y se siente “gordo tonto y feliz”, es posible que falten señales importantes. Hay una tendencia a ver lo que esperamos ver.
Cuando nos enfrentamos a casos como este, en el que la automatización y la confianza predominan sobre el hacer las cosas basados en un paso a paso establecido y teniendo herramientas para el sector aeronáutico, ejemplo, las listas de chequeo; estas situaciones deberían no generarse por parte de ningún colaborador que interviene directamente en la operación con la aeronave.
Sin embargo, al estar expuesto en la docena sucia como uno de los errores más comunes en el mantenimiento, es fundamental tener los ojos bien puestos y hacer cumplir las normas establecidas por la compañía y cada proceso que garanticen que se está trabajando en este tema y haciendo el análisis respectivo a este tipo de casos.
En Helifly se cuenta con listas de chequeo, guías y formatos para realizar todas las actividades que se requieren en Mantenimiento, a esto se suma que el trabajo realizado es entregado al Inspector Técnico, quien se encarga de la verificación final de que el paso a paso del trabajo se haya realizado basado en las guías.
Otro elemento importante para rescatar en el mantenimiento implementado, es que nuestros técnicos han sido formados en la empresa, es decir, son muy jóvenes y obtienen la aplicación de lo aprendido en la academia de la mano de personas de Helifly que ya tienen un bagaje importante en el área; pero sobretodo, que han estado inmersos en la Cultura en Seguridad que tanto se ha trabajado, apoyados en el desarrollo del Sistema SMS.
Este último elemento mencionado ha sido un pilar fundamental para que la complacencia en las actividades no sea una práctica habitual en la compañía. El tener a la mano guías, formatos, listas es indispensable para una sana operación, pero más allá de esto, el hacer comprender a cada colaborador la trascendencia de usarlo en pro de toda la seguridad es el compromiso que como empresa debemos cumplir.
El ser veedores de que todo se cumpla, ser responsables no sólo de lo que cada uno haga, sino, de observar si los compañeros están omitiendo algún detalle y reportarlo de manera inmediata, permite que día a día se esté en constante retroalimentación y crecimiento para garantizar la calidad en las operaciones.
Para finalizar es importante mencionar que la implementación en la norma ISO 9001, también ha contribuido de forma específica en este tema y en general en todos, por la exigencia de esta norma que nos conduce a la mejora continua y la exigencia en cada uno de nuestros procesos.
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