Un nuevo año, un nuevo comenzar

Para nosotros, este año que termina nos dejó grandes aprendizajes y enseñanzas, que nos mostraron las fortalezas que tenemos como organización, pero a la vez, nuestras debilidades.

Pero esas debilidades, se convirtieron en nuevas oportunidades para crecer, de mejorar y de transcender, lo cual nos permitió  ver más allá de lo que se tiene construido.

Fue un año con diversos sacudones, algunos mucho más fuertes que otros, que en su momento nos comprendimos el por qué sucedieron, pero que al final fueron necesarios para un tener un nuevo despertar como compañía; como lo mencionamos en nuestro artículo “Vale la pena un sacudón”:

“Los sacudones casi nunca los comprendes, pero son necesarios. ¿Por qué? Cuando hay un sacudón, cae todo lo que tiene que caer, salen los velos que no  permitían ver, se aleja todo aquello que no corresponde con tu vibración, se manifiesta la verdad de cada ser y situación, porque un sacudón para ti o para mí, impacta a los que están cerca en vibraciones y pulsos que te hacen más fuerte o vulnerable, tu elijes.

…. En la aviación los sacudones son necesarios, a veces extremos, pero necesarios; por lo que es un deber autosacudirnos en cada uno de los procesos donde estamos. No permitir que la rutina sea la maestra de nuestra vida, que el piloto comprenda que siempre está en constante evolución, en constante aprendizaje, que cada vuelo por más “igual” que parezca ser, requiere toda la planeación como si fuese el primero; para evitar ser sacudido de una manera no placentera.

Somos una compañía que garantiza la calidad en todo lo que realizamos, tenemos la certeza de que nuestra principal característica es pensar en el bien común antes que el individual, porque estamos convencidos que para tener un mundo diferente, cada espacio en el que participamos debe estar impregnado de compasión infinita, amor infinito y paciencia infinita; lo que permite actuar con sabiduría, basados en la experiencia y en la formación de cada una de las personas del equipo de trabajo.

Vinimos a dejar una huella que va más allá de lo que es perceptible a los ojos, y día a día trabajaremos para que ello se cumpla. Crecemos como empresa y familia, amamos lo que hacemos y en lo que servimos

Todos los sacudones que nos dejó este 2018, nos han mostrado un camino a seguir en este nuevo año que llega, el cual recibimos con nuevas ilusiones y proyecciones, pero con la misma pasión por la aviación y siempre con el compromiso, de estar a la altura de todas las personas que nos rodean.

El 2019 para nosotros son las nuevas oportunidades:

“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”.

Víctor Hugo

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